EazyHabit une dos cosas que siempre van separadas: el registro de tu día hora por hora, y tus hábitos — los que te exiges, los que solo anotas y los que quieres dejar. Todo se habla entre sí.
cada línea alimenta tus hábitos sola: la racha se marca, la recaída se registra, el día queda contado.
Tu día es la home: anota lo que pasa cuando pasa, con hora real — corregible hacia atrás, nunca al futuro. Vistas de día, semana y mes.
Los que te exiges: racha general y por hábito, cantidad por día, pasos y sub-pasos, y grupos como pestañas ordenadas por importancia.
«Lo estoy empezando» abre un cronómetro; lo terminas cuando acabes. La duración queda en tu día, hasta en las recaídas.
Dormir, comer, jugar con tu hermano: se anotan y ya. Y toman bando — para bien o para mal — porque no todo lo que repites te suma.
Días limpios y recaídas con hora y duración. Y si un hábito «para mal» está ligado a uno de dejar, anotarlo registra la recaída solo.
Tus metas son montañas: campamentos, plan con deadline, ritmo diario requerido y tu foto en la cima. Las metas puntuales se parten en pasos.
Semana y mes coloreados por cómo se sintió cada cosa: tus ciclos de ánimo, tus días fuertes, cuántas veces hiciste cada hábito.
Los días en pausa no rompen la racha. La app empuja donde tú se lo pides — y suelta donde no.
Marca las temporadas de tu vida sobre tus semanas y meses, y ten a mano las tareas puntuales con cuenta regresiva.
El sistema crece cada semana: nuevas formas de ver tu día y de entender tus hábitos.
Funciones con inteligencia artificial que leen tu registro y te devuelven lo que tú solo no ves.
EazyHabit en tu bolsillo: las apps para el celular están en camino. Pronto.